Por alguna razón, cuando veo venir el final me bajo del tren, ya esta. Se me va la intriga, pierdo interés. Como si el viaje fuera el real disfrute y no quisiera llegar a ningún lado, o como si realmente le temiera al final. Que cliché. Pertenezco a ese grupo: temerarios de tener que cerrar los ojos, de que se nos acaben los escalones, de sentir que el viaje fue en vano y por tanto, mejor quedarnos con la intriga, mejor pasar a otra cosa. ¿Cuantas veces te decepcionaron con ese amargo e infeliz final?.. O final real. ¿Qué puedo decir?, Hollywood me malacostumbró, o quizás fue la propia contradicción de mi madre (que termine comprendiendo humana tras los años), de vivir esperando un final feliz y al rato encontrarla llorando al son de: "no se como vamos a hacer". Y como para no perder la costumbre, no voy a terminar esto, y bueh, ¿quevasé?...
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